Horizontes de lo visible

Esta muestra, de producción conjunta entre Skiascope y La Ganuza, reúne la obra pictórica de Mercedes Larreta y la obra fotográfica de Clara de Estrada y Beatriz Gaspar, proponiendo un diálogo donde la imagen deja de ser una mera representación para convertirse en una experiencia profunda de percepción.

Bajo la premisa de que «toda imagen inaugura un horizonte», la exposición explora aquello que surge cuando la mirada se desprende del reconocimiento inmediato y se abre a lo sensible. Las obras expuestas comparten una inquietud común: generar un espacio donde la memoria, el tiempo, la materia y la luz configuran una experiencia inacabada, invitando al espectador a cuestionar el acto mismo de mirar.

En la pintura de Mercedes Larreta se despliega un espacio de color, materia y luz que se mueve entre la figuración y la abstracción y, donde cada gesto, conserva la memoria de su proceso y mantiene abierta la experiencia de la mirada.

A través de las fotografías de Clara de Estrada, trabajada en muchas ocasiones en formato de díptico, se exploran las sutiles semejanzas entre lo humano y lo animal, revelando vínculos e historias inesperadas que disuelven las fronteras entre ambos mundos.

Beatriz Gaspar utiliza la cámara con un uso preciso de la luz, el encuadre y el silencio para suspender el tiempo cotidiano, transformando la fotografía en una experiencia contemplativa que cuestiona el acto mismo de mirar.

Horizontes de lo visible no ofrece respuestas cerradas, sino que, como señala el texto curatorial de Laura Darriba, desplaza la percepción hacia un territorio de incertidumbre, recordando que una imagen no clausura el sentido, sino que inaugura un horizonte de nuevas posibilidades visuales >> (extracto del texto curatorial a cargo de Laura Darriba).


Sobre las artistas

Mercedes Larreta (Argentina) Artista visual y poeta, Su obra refleja una profunda conexión con sus vivencias y paisajes, articulando un diálogo constante entre la pintura y la poesía. Su formación académica se consolidó bajo la mirada de maestros como Eduardo Audivert (de quien adoptó la magia de la acuarela), Guillermo Roux (el óleo), Norberto Marcet (la representación de la figura humana) y el limeño Eulogio de Jesús. En su trayectoria reciente, ha colaborado con referentes como Ana Martínez Quijano, Pablo Gianera, Diana Flatto y los diseñadores Marius Riveiro Villar y Carlos Caturini. En Horizontes de lo visible, la pintura de Larreta despliega un espacio donde el color, la materia y la luz suspenden la referencia inmediata al mundo. La superficie pictórica adquiere una densidad temporal en la que cada gesto, nacido de una «incertidumbre feliz», conserva la memoria de su propio proceso, ofreciendo una contemplación de horizonte abierto.

Clara de Estrada (Argentina) es fotógrafa y licenciada en Letras. En Avistaje, reúne fotografías de personas y animales realizadas en distintos momentos y lugares, para descubrir vínculos inesperados entre ellos. Gestos, miradas, posturas, expresiones o pequeños detalles hacen aparecer semejanzas que suelen pasar inadvertidas. La cámara, en sus manos, no es un simple dispositivo de registro, sino una herramienta para disolver límites y explorar un espacio compartido.Más que comparar unos con otros, su trabajo invita a detenerse y observar. Al reconocer que compartimos un mismo mundo y que, muchas veces, las fronteras que creemos ver entre lo humano y lo animal son menos nítidas de lo que imaginamos.
Cada díptico  propone un pequeño ejercicio de atención: mirar dos imágenes y dejar que el diálogo entre ellas revele una historia que ninguna de las dos podría contar por sí sola

Beatriz Gaspar (España) Fotógrafa que, compartiendo la inquietud visual de la exposición, utiliza la cámara para conducir la mirada hacia un territorio que escapa de la evidencia literal. En su obra, fotografiar no consiste en registrar lo existente, sino en construir una forma de atención. Mediante un uso preciso de la luz, el silencio, la distancia y el encuadre, Gaspar genera una suspensión del tiempo cotidiano, permitiendo al espectador descubrir sutilezas que suelen pasar desapercibidas. Sus imágenes desplazan la función de la fotografía, dejando de ser un documento probatorio para transformarse en un espacio de apertura e interrogación estética.

Sobre el comisariado de Laura Darriba


Laura Darriba
(Vigo, 1990) Graduada en Historia del Arte, especializada en arte contemporáneo y mercado del arte. Dirigió la galería Modus Operandi durante diez años, desarrollando una sólida trayectoria en la gestión, producción y difusión de proyectos artísticos. Actualmente es directora artística de JUSTMAD, JUSTQRO, SUMMA Mallorca y Art in Place. Su labor como comisaria independiente se ha materializado en exposiciones en museos, fundaciones, galerías y centros de arte, así como en la tutoría de proyectos de residencias artísticas vinculados a la creación contemporánea.

Sobre la Producción

SKIASCOPE: Con sede en Madrid y Buenos Aires, es una plataforma de representación de artistas, desarrollo de proyectos y gestión cultural contemporánea. Operando con una mirada curatorial rigurosa, seleccionan creadores que exploran lenguajes actuales y construyen puentes trasatlánticos, acompañando carreras y diseñando propuestas culturales sólidas. Inspirados en el Skiascope de Benjamin Ives Gilman (1904), trabajan para despejar el ruido del mercado, permitiendo que las obras y proyectos sean contemplados con atención plena y sin interferencias.

LA GANUZA: La Ganuza Projects es una productora de creación artística y gestión intercultural dirigida por Juliana Ganuza. Con catorce años de trayectoria, la firma se especializa en la gestión de legados de artistas consagrados y la promoción del arte contemporáneo. Su enfoque integra la dirección de proyectos creativos con la exhibición y comercialización de obras en Argentina, España y Estados Unidos.
La productora impulsa activamente exposiciones de arte, edición de libros, ferias, eventos culturales, asesoría a coleccionistas y desarrollo de contenido cultural para empresas e instituciones.

Texto curatorial. Horizontes de lo visible


Toda imagen inaugura un horizonte. No porque delimite un espacio, sino porque abre un campo de posibilidades para la mirada. Lo visible no es aquello que simplemente se ofrece a los ojos; es aquello que se constituye en el encuentro entre la imagen y quien la contempla. Ver es un acto de descubrimiento, una experiencia que transforma tanto al mundo como a quien lo mira.

Horizontes de lo visible reúne la pintura de Mercedes Larreta y las fotografías de Clara de Estrada y Beatriz Gaspar en un diálogo donde la imagen deja de entenderse como representación para convertirse en una indagación sobre las condiciones mismas de la percepción. Aunque cada una trabaja desde un lenguaje singular, las tres comparten una misma inquietud: explorar aquello que aparece cuando la mirada abandona la inmediatez del reconocimiento y se abre a la incertidumbre de lo sensible. Las obras reunidas aquí exigen una forma de atención lenta, una disposición capaz de detenerse allí donde la imagen todavía no ha agotado su sentido.

La pintura de Mercedes Larreta despliega un espacio donde el color, la materia y la luz suspenden la referencia inmediata al mundo. La superficie pictórica adquiere una densidad temporal en la que cada gesto conserva la memoria de su propio proceso. Lo que emerge no es una escena, sino una presencia; un lugar donde la percepción permanece abierta y nunca termina de resolverse.

Las fotografías de Clara de Estrada y Beatriz Gaspar parten de la aparente objetividad del dispositivo fotográfico para conducirnos hacia un territorio muy distinto. Sus imágenes revelan que fotografiar no consiste en registrar lo existente, sino en construir una forma de atención. La luz, el silencio, la distancia y el encuadre producen una suspensión del tiempo cotidiano que permite advertir aquello que normalmente permanece inadvertido. La fotografía deja entonces de ser evidencia para convertirse en una interrogación sobre el propio acto de mirar.

Esa apertura de la mirada adquiere una forma distinta en la obra de cada artista. Mercedes Larreta habita un delicado equilibrio entre figuración y abstracción, donde el paisaje, la figura y la naturaleza permanecen como presencias latentes más que como formas plenamente definidas. El gesto sostiene una pintura que no busca fijar una imagen, sino mantener abierta la experiencia de la mirada, invitando al espectador a demorarse en aquello que todavía está aconteciendo. Clara de Estrada convierte la fotografía en un ejercicio de reconocimiento y alteridad. Sus imágenes descubren afinidades entre lo humano y lo animal a través de posturas y miradas que suspenden las categorías habituales, invitándonos a reconocer una continuidad vital allí donde la cultura ha impuesto diferencias. Para Beatriz Gaspar, el paisaje no constituye un escenario, sino una experiencia sensible; la luz, la atmósfera y el ritmo silencioso del territorio transforman lo cotidiano en un espacio de contemplación donde la naturaleza aparece como una presencia que se revela lentamente. En las obras de las tres, la imagen deja de ser un registro de lo visible para convertirse en una forma de conocimiento que amplía nuestra manera de percibir el mundo.

Como señala Víctor I. Stoichita en Ver y no ver (1). La tematización de la mirada en la pintura impresionista , la modernidad desplaza el interés desde los objetos representados hacia las condiciones mismas de la visión. El arte deja de limitarse a mostrar el mundo para hacer visible el propio acto de mirar. Si aquella reflexión surgía en un momento en que la representación comenzaba a cuestionar sus propios límites, hoy adquiere una resonancia renovada. En una época marcada por la producción y el consumo incesante de imágenes, donde la velocidad amenaza con sustituir a la experiencia y la atención se fragmenta en un flujo continuo de estímulos visuales, volver a preguntarse por cómo miramos resulta más urgente que nunca. En esa misma dirección, Georges Didi-Huberman recuerda que las imágenes no solo muestran; también hacen aparecer. Las obras reunidas en esta exposición participan de esa doble condición: no ofrecen respuestas cerradas ni narraciones unívocas, sino que restituyen el tiempo de la mirada y sitúan al espectador en el umbral donde la percepción se construye. La imagen permanece abierta y el sentido continúa desplegándose en la experiencia de quien mira.

El horizonte, en este sentido, no es una línea que limita la visión, sino aquello que la mantiene abierta. Cuanto más nos acercamos a él, más se expande. Las obras de Mercedes Larreta, Clara de Estrada y Beatriz Gaspar comparten precisamente esa condición, no se agotan en su presencia material ni en aquello que representan. Cada una propone una experiencia donde memoria, tiempo, materia y luz configuran un espacio que continúa desplegándose más allá de la mirada inmediata.

Horizontes de lo visible invita a recorrer ese espacio de apertura. Allí, pintura y fotografía dejan de afirmarse como medios diferenciados para encontrarse en una misma pregunta: ¿qué sucede cuando una imagen no pretende explicar el mundo, sino ampliar nuestra capacidad de percibirlo? Quizá la función más profunda de estas obras consista precisamente en eso: recordarnos que toda imagen no clausura el sentido, sino que inaugura un horizonte desde el cual el mundo puede volver a ser visto.

Laura Darriba

Horizontes de lo visible

Clara de Estrada, Beatriz Gaspar y Mercedes Larreta

Organiza: SKIASCOPE Gallery

Del 22 al 26 de septiembre de 2026
GN Atocha