Atocha

BAJO LA PIEL DEL SUR. ENTRE DAMAS, ÍDOLOS Y MIRADAS

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THE GRAMMAR OF DESIRE / BODY OF DISSENT

Late night: martes 3 de marzo, 19:00 a 21:00 h. 
Fiesta de inauguración: viernes 6 de marzo, 13:00 h.
Exposición: del 24 de febrero al 21 de marzo de 2026
En los eventos se servirá cerveza fría cortesía de Alhambra.
Texto: Teresa Arroyo de la Cruz
Hace más de dos milenios, cuando el sur de la España íbera era todavía un mapa de colinas sagradas, ríos vigilantes y ciudades fortificadas, los pueblos turdetanos, bastetanos, oretanos y túrdulos habitaban un territorio donde lo humano y lo divino convivían sin fronteras.

En aquella geografía luminosa —desde el valle del Guadiana hasta las tierras que hoy llamamos Jaén— la figura femenina ocupaba un lugar esencial. Himilce, princesa oretana, es solo la primera puerta de ese linaje de damas que la arqueología nos devuelve con mantos solemnes, joyas de rango y gestos de mediación: mujeres que representaban poder, memoria y vínculo con lo sagrado, envueltas en un halo de criaturas tutelares y símbolos híbridos que actuaban como guardianes silenciosos entre lo visible y lo invisible.

Sí, todo aquello pertenece a un tiempo lejano, pero su pulso no se ha extinguido: permanece como una corriente subterránea que aún hoy atraviesa la piel del sur. Desde las colinas de Jaén hasta la antigua frontera de Granada, desde la claridad marina de Cádiz hasta la amplitud del valle del Guadiana, persiste una sensibilidad que hunde sus raíces en aquellos pueblos íberos que habitaron estas tierras hace más de dos milenios. Sus símbolos —la fuerza de lo femenino, las figuras animales como guardianes del territorio, la relación sagrada con el paisaje— no han desaparecido: se han vuelto atmósfera.

Los artistas nacidos en estos lugares no la citan ni la imitan, pero su obra vibra con esa memoria larga que el territorio custodia, como si el tiempo, lejos de diluirla, hubiese convertido la tradición íbera en un estrato silencioso que sostiene la imaginación contemporánea.

En la piel del sur, el arte nunca se ha limitado a representar el mundo: siempre lo ha encarnado. Hay en Andalucía un modo antiguo de mirar, un pulso que viene de lejos —quizá de aquel tiempo íbero en que la imagen era gesto, rito, presencia— y que aún se desliza, sin que los artistas lo busquen, en la forma en que trazan un cuerpo, iluminan un rostro o dejan respirar una materia. No se trata de herencia consciente, sino de una afinidad profunda, casi instintiva: la misma que hacía de una dama un símbolo, de un animal una figura de tránsito, de un objeto un contenedor de significado. Los artistas de hoy no evocan lo íbero de forma explícita: lo intuyen, lo llevan bajo la piel, en la intensidad con la que miran, en el misterio con que construyen sus imágenes contemporáneas.

Desde esa vibración común —hecha de memoria, sensibilidad y territorio— surgen seis voces distintas, cada una con su propio modo de habitar el presente: En Juan Francisco Casas, la precisión del cuerpo femenino —serena, luminosa, casi renacentista en su delicadeza— se transforma en un gesto de devoción contemporánea: una forma de consagrar la presencia de la mujer con la misma solemnidad silenciosa que guardaban las antiguas damas íberas. La pintura matérica de Santiago Ydáñez posee un aura que eleva lo animal a territorio simbólico; sus grandes formatos respiran la intensidad de aquello que se contempla como ídolo, como figura protectora que irradia fuerza y misterio. En Silvia Lermo, el recuerdo detiene el tiempo: escenas íntimas donde la luz es ritual y la figuración se convierte en ofrenda al presente, un espacio donde la memoria del sur, con su carga simbólica, se vuelve imagen lenta, profunda y contenida. La obra de Julia Santa Olalla insiste en el enigma: objetos y figuras que parecen suspendidos en un instante sagrado, irradiando una energía alta, casi mágica, como si cada imagen fuese un ídolo discreto capaz de detener la narrativa y abrir un umbral. Irene Molina, desde el cruce entre pantalla y materia, construye un lenguaje escultórico nuevo: formas que emergen del mundo digital hacia lo físico como una arqueología futura y nacarada, dotadas de una presencia protectora que recuerda —sin decirlo— a las figuras que custodiaban antiguas sensibilidades. Y en el universo brillante de María José Gallardo, animales, joyas y símbolos se articulan en un imaginario contemporáneo donde lo culto y lo popular conviven con la elegancia inquietante del mito; sus composiciones resuenan como tesoros votivos del presente, relucientes y a la vez cargados de un cotidiano misterio.

No importa cuántos siglos hayan pasado desde que una dama, un ídolo o una figura animal protegían los umbrales del mundo antiguo: su eco persiste, transformado, filtrado por el tiempo, convertido ahora en materia contemporánea. Lo que permanece —por encima de estilos, técnicas o generaciones— es esa inclinación tan nuestra a dotar a la imagen de un interior, a convertir lo visible en una forma de pensamiento, de afecto y de misterio.

Ese es, en esencia, el gesto que recorre Bajo la piel del sur: una continuidad silenciosa que une gestos antiguos y miradas del presente, una forma de crear que reconoce que toda imagen contiene un tiempo más profundo que ella misma. En definitiva, un recordatorio de que, en el sur, lo antiguo no se aleja: se transforma y permanece.

Teresa Arroyo de la Cruz

Tras el paso de Renace durante seis años consecutivos por la denominada “Semana del Arte” de la capital de España, en la que ha participado en prestigiosas ferias internacionales como JustMad o UVNT (Ahora CAN MADRID), para este año 2026 ha decidido redoblar esfuerzos, afrontando un ambicioso proyecto producido junto a la Diputación Provincial de Jaén.
Tomando como base el legado de la cultura íbera sobre los creadores del sur, Renace ha apostado por presentar en la capital el trabajo de un grupo de artistas nacidos en territorios de aquella influencia, y que actualmente se encuentran entre los de mayor reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional.

Un jardín, seis pulsiones

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Un jardín, seis pulsiones

Pla ART AGENCY presenta  Un jardín, seis pulsiones

Una exposición colectiva compuesta por la obra de seis artistas que comparten una pulsión común: volver al origen. Son piezas de Julia Anna, Jaume Cremades, Marco Laborda, Alfonso Reyes, Andrea Van Eyck y Ronald Zambrano. Sus obras se enlazan en un jardín emocional donde el sentimiento se convierte en un hilo conductor y el arte se revela como una experiencia compartida. La muestra se presenta como un pulso lento del subconsciente, a la espera previa de la floración. Antes de la forma, el color o la razón, el espectador es invitado a un encuentro íntimo con lo latente.

El texto de sala, escrito por Gabriel Pons, (comisario independiente) parte de la idea de que el arte es, ante todo, sentimiento —como lo afirmaba John Constable en 1821: “Painting is but another word for feeling”— la muestra propone olvidar, aunque sea por un momento, la trascendencia de los conceptos y dejar que la obra se sostenga en su esencia primigenia: la emoción. “Un jardín, seis pulsiones”, parte de la metáfora del jardín como espejo del alma, un espacio inagotable donde cada recoveco alberga una pulsión y una historia. En él, la creación se teje gracias al hilo de la expresión, como un deseo profundo de exteriorizar lo que permanece en el interior y de ofrecer al espectador un reflejo de sí mismo.

La exposición plantea un oasis: un vasto territorio donde el color y la oscuridad conviven, donde la calma y la intensidad se entrelazan, donde lo frágil y lo primigenio se encuentran. Se trata de un jardín formado por seis parcelas individuales, cada una con su identidad y su pulso propio, pero todas conectadas por un mismo tejido emocional. “Un jardín, seis pulsiones” invita a adentrarse en un espacio donde la emoción deja de ser debilidad para convertirse en fuerza: un refugio de empatía y sensibilidad, donde lo que alguna vez hemos sentido se vuelve tangible y se transforma en un territorio común.

UN JARDÍN. SEIS PULSIONES. Texto de Gabriel Pons

“Painting is but another word for feeling” – John Constable, 1821 [1]

¿Qué trama entrelazada podemos encontrar en el arte? Si olvidamos, por un momento, la trascendencia de los conceptos, apartando a un lado descripciones, interpretaciones y justificaciones, y dejamos que todo se asiente en su esencia más primigenia, llegamos a una indubitable conclusión: el hilo que entrelaza toda obra es el sentimiento, esa fuerza que la hace vibrar y reconocerse como causante de emociones. Entonces aparece la idea de un jardín; un bello e inagotable espacio, repleto de pequeños recovecos donde el alma humana se expresa en todas sus vertientes, donde la creación se teje gracias al filamento expresión. Una creación que nace del profundo deseo de exteriorizar aquello que se encierra en nuestro interior, de que un ser externo contemple el verde paraje y vea reflejado su propio ser.

Mas allá de una ordenación tangible de la naturaleza, el jardín ha servido en innumerables ocasiones como un espejo del alma. Un personaje omnipresente en la literatura universal cuyas características son el símil de una historia por contar. Un símbolo sobre las emociones más variadas y primigenias, una metáfora que ha mantenido su relevancia a lo largo de los siglos. Desde las grandes obras de la Antigüedad clásica, los huertos y praderas han servido de escenarios evocadores de los sentimientos transmitidos. Desde un jardín transformado en símbolo de paraíso y perfección, pasando por una mirada nostálgica al pasado hasta un espacio de conflicto, estos recintos han sido reflejo de la psique humana, un manifiesto donde observarse a sí mismo ante la grandeza gobernada de la naturaleza. Imaginemos un oasis: un vasto espacio cuyas ramificaciones abrazan la oscuridad y el color; donde encontramos la calma y la sanación, lo impulsivo y lo pausado, lo frágil y lo primigenio. Una pradera tejida por mil manos, un lugar de reunión para la comprensión, un territorio donde cada emoción encuentra su terreno. Imaginemos que el espacio físico es ese vasto jardín donde encontrar todas las acepciones previamente descritas.

Encontramos seis parcelas con historias y pulsiones individuales que se entremezclan entre sí. Un extenso oasis que se despliega en pequeños rincones de identidad propia, cuyas emociones y pulsiones tejen, entre sí, un símil común reflejado en la naturaleza.

L. Dentro del jardín se resguarda un huerto donde la naturaleza se concede tiempo: germina y crece obedeciendo a un ritmo íntimo y propio. Un silencio atento se apodera del vergel, como una promesa pausada de lo que aún no ha sucedido.

Z. En el edén existe una parcela donde la conciencia se retira y cede el paso a la dimensión más instintiva del color. Un enfrentamiento sereno se despliega entre una línea conceptual y las herencias ancestrales de diversas culturas, como un diálogo silencioso que trasciende el tiempo.

R. En un rincón del extenso jardín emerge un estallido de color, fruto de una pulsión necesaria para con la expresión. El gesto ocupa el centro, afirmándose como territorio y voz, a través de un torbellino cromático, que parece recorrer cada fibra de este colorido espacio.

A. Entramos en un espacio íntimo, resguardado del mundo, donde la fragilidad se vuelve fortaleza gracias a la comunidad. Un vergel sosegado, de emociones compartidas, de historias que, como una hiedra, se entrelazan en una memoria común, un hilo invisible que nos une.

C. El jardín se abre, se vuelve tangible, la naturaleza cobra un protagonismo desacostumbrado como metáfora de nuestro instinto más primigenio; metáfora de una pulsión originaria, de una liberación emocional manifestada en cada forma, yuxtaposición y color.

A.V. Una voz recorre el jardín, un murmullo inalterable que expresa, con serena garra, las sensaciones contenidas en nuestro vasto edén. Una hebra invisible, un pulso común que reúne y engrosa todo aquello que un artista quiere expresar.  El sentimiento es la lengua compartida. Adentrémonos en ese vasto jardín, donde todo aquello que alguna vez hemos sentido se vuelve tangible, donde la empatía y la emoción no se perciben como debilidades, sino como fuerzas que nos sostienen y nos empujan hacía adelante. Un refugio tejido de emociones, un jardín que nos reúne.

GABRIEL PONS

[1] “La pintura es sinónimo de sentimiento” – John Constable, 1821

Estudios sobre la transformación

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Estudios sobre la transformación

Tönnheim Gallery ocupa el espacio de GN Atocha para presentar la exposición Estudios sobre la transformación, de Cristóbal Ochoa.

Formado principalmente como escultor, su obra es amplia y abarca diferentes medios, desde arcilla y acrílico hasta fotografía, video, instalación y performance, que abordan aspectos inusuales y a menudo pasados ​​por alto de nuestra vida cotidiana e invitan al público a cuestionar ideas recibidas y cuestiones sociales.

El hilo conductor que recorre su diverso trabajo es una tactilidad que es tan inmediata como inminente al acercarse a cada pieza. Sus prácticas artísticas apuntan a cuestionar la política, la desigualdad social, la moda, el exilio y la globalización, mientras juega con la percepción del espectador, utilizando siempre el elemento humano como punto de partida y, recientemente, la percepción de género y la identidad corporal.

ECHO

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ECHO. VASE

ECHO es una acción coral que reúne y presenta en Madrid el eco de las seis acciones llevadas a cabo durante el último –y primer– año de VASE:

Calendario ECHO:

    • 04/12/25 > ECHO 1/6: RREINA | Colección Jesús Reina

RREINA
Honores a Jesús Reina Palazón

Jueves, 4 de diciembre de 2025, a las 19:00 h (Inauguración)

Exposición del 5 al 11 de diciembre de 2025
VASE en Galería Nueva Atocha, Valencia 17, Madrid – España

 

Agradecimiento a Jesús Reina Palazón por sus más de cuatro décadas de acompañamiento incondicional a artistas, galeristas, coleccionistas e instituciones artísticas. Una labor que le convierte, para siempre, en cómplice del arte.

La acción incluye:

  1. Biografía de Jesús Reina Palazón
  2. Digitalización de legado
  3. Exposición
  4. Homenaje
  5. Corto Documental

En los años 70 y 80, y en Sevilla, era muy especial ser coleccionista de arte contemporáneo o galerista, sólo los que hemos vivido esta magnífica experiencia lo sabemos. Y tú eras un coleccionista en activo porque no solamente comprabas arte contemporáneo, sino que también visitabas a los artistas con frecuencia para darles mensajes y contagiarles tu energía, producto de tu amor al arte.

Quien no haya vivido los momentos maravillosos que tú y yo hemos vivido, no se puede imaginar lo gratificante que es el apoyar la creación.

Juana de Aizpuru
20 de diciembre de 2024

 

    • 12/12/25 > ECHO 2/6: FUTURO | Clara Soldado

FUTURO

Viernes, 12 de diciembre de 2025, a las 19:00 h (Inauguración)

Exposición del 13 al 18 de diciembre de 2025
VASE en Galería Nueva Atocha, Valencia 17, Madrid – España

 

Eco de FUTURO (VASE, 2025): Exposición de Clara Soldado, Archivo FUTURO y Reunión Primera (II), pública y abierta, para la puesta en común de propuestas artísticas y curatoriales integrables en una acción futura de VASE, que presentará en Sevilla una muestra de arte emergente de Madrid.

Exposición de Clara Soldado en la que se muestra una selección de retratos de artistas y público realizados durante las jornadas panorámicas de arte inicial FUTURO (VASE, 2025).

 

Con motivo de la acción ECHO: FUTURO producida por VASE en Galería Nueva Atocha (Madrid) del 12 al 18 de diciembre de 2025, convocamos a artistas y curadores emergentes a una reunión primera para la puesta en común de propuestas artísticas y curatoriales integrables en una acción futura de VASE, que presentará en Sevilla una muestra de arte emergente de Madrid.

El encuentro tendrá lugar el día 12 de diciembre de 2025 a las 20:00 h durante la inauguración de la acción ECHO: FUTURO, transformando el evento en un acto de planificación real de futuro. El sentido performático que pueda asignarse a este formato de inauguración que convierte el mirar en hacer, es independiente al objeto último del acto: generar la estructura básica necesaria para idear, desarrollar y ejecutar la acción objetivo en VASE.

 

    • 19/12/25 > ECHO 3/6: MUROS DE LENGUAJE | José María Bermejo

MUROS DE LENGUAJE
José María Bermejo

Viernes, 19 de diciembre de 2025, a las 20:00 h (Inauguración)

Exposición del 20 al 25 de diciembre de 2025
VASE en Galería Nueva Atocha, Valencia 17, Madrid – España

וַיֹּאמְרוּ הָבָה נִבְנֶה־לָּנוּ עִיר וּמִגְדָּל וְרֹאשׁוֹ בַשָּׁמַיִם וְנַעֲשֶׂה־לָּנוּ שֵׁם פֶּן־נָפוּץ עַל־פְּנֵי כָל־הָאָרֶץ׃ וַיֵּרֶד יְהוָה לִרְאוֹת אֶת־הָעִיר וְאֶת־הַמִּגְדָּל אֲשֶׁר בָּנוּ בְּנֵי הָאָדָם׃ וַיֹּאמֶר יְהוָה הֵן עַם אֶחָד וְשָׂפָה אַחַת לְכֻלָּם וְזֶה הַחִלָּם לַעֲשׂוֹת וְעַתָּה לֹא־יִבָּצֵר מֵהֶם כֹּל אֲשֶׁר יָזְמוּ לַעֲשׂוֹת׃ הָבָה נֵרְדָה וְנָבְלָה שָׁם שְׂפָתָם אֲשֶׁר לֹא יִשְׁמְעוּ אִישׁ שְׂפַת רֵעֵהוּ׃ וַיָּפֶץ יְהוָה אֹתָם מִשָּׁם עַל־פְּנֵי כָל־הָאָרֶץ וַיַּחְדְּלוּ לִבְנֹת הָעִיר׃ עַל־כֵּן קָרָא שְׁמָהּ בָּבֶל כִּי־שָׁם בָּלַל יְהוָה שְׂפַת כָּל־הָאָרֶץ וּמִשָּׁם הֱפִיצָם יְהוָה עַל־פְּנֵי כָּל־הָאָרֶץ׃

בראשית יא:ד-ט

 


Y dijeron: Edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue al cielo, y hagámonos un nombre que sea destrozado por toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: He aquí que el pueblo es uno, y todos ellos hablan un mismo idioma; y esto es lo que han pensado hacer; pero ahora nada de lo que han pensado hacer les será realizado. Entonces descendió Jehová. Allí se confundió tanto su lengua que nadie escuchaba la lengua de su vecino. Y el Señor los dispersó desde allí sobre la faz de toda la tierra, y derribaron los ladrillos de la ciudad. Por eso se le llamó Babel, porque allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra, y desde allí los dispersó sobre la faz de toda la tierra.

Génesis 11:4-9

 

Mural producido por alumnos de la Escuela de Arte de Sevilla, coordinados por la artista Gloria Martín Montaño, bajo la dirección de José María Bermejo.

 

    • 26/12/25 > ECHO 4/6: MI ÚNICO DESEO | Susana Ibáñez y Antonio Cadenas

MI ÚNICO DESEO
Susana Ibáñez y Antonio Cadenas

Viernes, 26 de diciembre de 2025, a las 19:00 h (Inauguración)

Exposición del 27 al 31 de diciembre de 2025
VASE en Galería Nueva Atocha, Valencia 17, Madrid – España

 

Mi único deseo

Parece blando y sin contexto. Pero, si miras con detenimiento, vislumbrarás una mueca procaz que te invita a imaginar otra realidad. Habitante naïf de un edulcorado universo de malvaviscos, se revuelve incómodo en este papel, no ceja en su empuje, como le enseñaron a hacerlo en tiempos pasados aviesas doncellas expertas en brindar caricias. Indomable, no se deja cazar. Es más, quien intente poseerlo, pierde. Es esquivo y no olvida. Sabe bien que el deseo impuesto es una forma de dominio. Y, como ellas, se niega a ser reducido a mero adorno, a ver silenciada su existencia, a ser forzado a ofrecer su propio cuerpo como objeto de apropiación.

Hoy, aquí, reposa calmo, pero no dócil, ejemplo de aquello que resulta inasible, pero que se ofrece, no ya como un ser fabuloso, sino como expresión, contra todo pronóstico, de lo que sí es posible. Y nos susurra -a quienes hemos salido a su encuentro- que la felicidad, esa forma leve de utopía, aún puede ser.

Isabel Caballero Pérez
Sevilla, 12 de mayo de 2025

 

    • 02/01/26 > ECHO 5/6: LOS 400 DIBUJOS | Federico Jaime

LOS 400 DIBUJOS
Federico Jaime

Viernes, 2 de enero de 2026, a las 19:00 h (Inauguración)

Exposición del 3 al 8 de enero de 2026
VASE en Galería Nueva Atocha, Valencia 17, Madrid – España

 

Los 400 dibujos

En un empeño visceral por subvertir su delicado orden existencial, Antoine Doinel —bajo la dirección de Truffaut— responde a los golpes declarándose inocentemente insumiso. Y lo hace con la espontaneidad de lo necesario, de lo que no puede ser de otro modo, de lo inevitable, de lo que acaba revelándose sin remedio, al menos en su mínima expresión.

No son las fugas del animal que encerramos exclusivas de vidas amargas como la de un adolescente golpeado cuatrocientas veces, sino más bien comunes entre sensibles de toda condición; y en ocasiones alentadas por un ángel oportuno que invita al desboque. Lo vivió un esmerado Federico Jaime dirigido por Chema Cobo, cuando frente al blanco de cada una de las cien hojas de cuatro cuadernos y a merced del instinto, descubrió que en lo inmediato también hay verdad y que la verdad habría de ser su escritura.

La transgresión contra un mundo propio es otra forma verdadera —por necesaria, inevitable, sin remedio— de ver el mar.

Muñoz y Diezma
Sevilla, 15 de junio de 2025

 

    • 09/01/26 > ECHO 6/6: SEA MURAL | Jesús Palomino

ECHO 6/6: SEA MURAL
Jesús Palomino

Eco de SEA MURAL (Night View) (VASE, 2025): Instalación de Jesús Palomino (Sevilla, 1969).

Viernes, 9 de enero de 2026, a las 19:00 h (Inauguración)

Exposición: 10 y 11 de enero de 2026
VASE en Galería Nueva Atocha, Valencia 17, Madrid – España

Origen: SEA MURAL (Night View) (VASE, 2025)

 

Comencé a construir sin un plan premeditado y sin saber realmente qué haría con lo construido. Fabriqué pequeños taburetes con madera reciclada, los instalé en un espacio vacío iluminado con luz amarilla y finalmente diseñé varias cajas para presentar en ellas una serie de fotografías de la superficie del mar. Después de un mes de búsqueda en modo ensayo y error, surgió la instalación. A día de hoy me sigo preguntando, aún con sorpresa, de dónde salió. No tengo una respuesta precisa, aunque podría decir que esta instalación opera a través de las sensaciones y que comparte algo con el mundo de los sueños, con la ensoñación y con la potencia salvífica de la imaginación. En sueños vivenciamos imágenes intensas de singular efecto estético sin que sepamos definir exactamente su origen, su significado o su alcance.

Mientras preparaba el trabajo, no dejaban de asaltarme las imágenes que llegaban desde las Islas Canarias mostrando las noticias de cayucos naufragados y del drama de los migrantes, víctimas de una desaparición tan cruel. Géricault pintó La balsa de la Medusa en 1819 para imaginar qué supone estar en medio del naufragio; yo, de manera intuitiva, quería también imaginar un escenario que me situase –a mí y al espectador– en el lugar del drama. Para mí, los pequeños bancos sugieren la presencia de un grupo humano (mujeres, hombres, niñas y niños) que se reúne en la noche para conjurar la dificultad que tendrán que enfrentar por la mañana: el paso del mar. No sé determinar cómo mi imaginación confió en que era posible tener éxito ante dicho reto: crear una escena que pudiera situar al espectador en los zapatos de esas personas migrantes la noche antes de intentar el salto del muro del mar.

No sé muy bien lo que hice, pero acepté el desafío de enunciarlo tridimensionalmente. Sea Mural (Night View) ha sido específicamente creada para un espacio artístico bajo las convenciones y las exigencias formales de la escultura, la práctica fotográfica y la instalación. Mi labor como artista se limitó a definir cómo iluminar el espacio, qué disposición dar al amplio grupo de pequeños bancos y, en medio de la escena, presentar unas cajas de madera con una extensa serie de imágenes fotográficas. El conjunto –conformado a partir de una materialidad povera y un tratamiento de bricolaje— está organizado para sugerir una escena en la que hay algo de “teatral” o “fílmico”; algo de gesto escultórico-performativo que ambiciona generar narratividad visual a partir de la suspensión del descreimiento.¹ A modo de espacio liminal, Sea Mural recrea un lugar de encuentro y reunión: un set con atrezzo que sugiere presencia humana, aunque sean precisamente las personas los elementos ausentes. Las fotografías del mar en el suelo parecen ser el centro de toda la trama objetual y narrativa.

Cuando construyo, selecciono y ordeno los objetos de arte a presentar, no estoy sino redefiniendo las posibilidades de la facticidad del mundo. Este trabajo, de exigencia tan pragmática como lúdica, lo realizo por pura necesidad, enunciando a veces desde la fantasía; a veces desde el realismo; y, en otras ocasiones, desde un híbrido de ambas modalidades. Esta reelaboración esperanzadora del mundo la llevo a cabo con el deseo de activar la vivencia del lugar alternativo de la imaginación: un lugar-otro que guarda una relación especial con la práctica artística y la emoción.

A día de hoy, sigo preguntándome de dónde surgió este trabajo que ahora se presenta en VASE. Se me ocurre pensar que Sea Mural posee un vínculo especial con el ámbito onírico: aún no se ha podido determinar, a ciencia cierta, quién escribe los sueños o quién diseña sus escenarios. Disfruten, por favor, de lo que traje hasta aquí.

 

Jesús Palomino
Sevilla, 27 de octubre de 2025

CLC

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Keep Blank

Vivimos en una época caracterizada por la aceleración constante y la hiperconectividad, condiciones que intensifican la experiencia del ruido —tanto externo como interno— y desafían nuestra capacidad para encontrar la calma y el equilibrio emocional. Esta exposición reúne la obra de tres artistas cuyas prácticas exploran, desde perspectivas diversas, las complejas cartografías emocionales que constituyen la salud mental en la contemporaneidad.

Los artistas Alvaro Navarro, Daniel Bum y Manu Iranzo evidencian con sus obras el entramado dinámico entre el caos mental y la serenidad, mostrando cómo ambos polos coexisten y tensionan la experiencia subjetiva. En palabras de Martin Heidegger, “La verdadera esencia de la técnica no es técnica, sino una manera de revelar”, y en este sentido, el arte actúa como medio revelador de las dimensiones invisibles de nuestra psique, ofreciendo nuevas formas de comprender y dialogar con la salud mental.

Al reivindicar la calma no como un mero estado pasivo, sino como un espacio necesario, la muestra propone un recorrido crítico y sensorial que invita a reflexionar sobre la importancia de cuidar nuestra dimensión emocional en tiempos de sobrecarga y ruido constante.

En este diálogo visual, los artistas no solo exhiben las fracturas internas, sino que también ofrecen refugios estéticos para la contemplación y la resistencia.

Keep Blank, es una invitación a recorrer territorios invisibles, a mirar con atención las tensiones y contradicciones que nos habitan, y a comprender que la salud mental es un derecho fundamental y una experiencia compartida. A través de sus obras, los artistas nos recuerdan que en medio del ruido es posible encontrar puntos de serenidad, y que ese equilibrio, aunque frágil, es vital para el bienestar personal y colectivo.

 

Artistas:

Álvaro Navarro (Boston, 1979)

Artista y arquitecto. Dirige su propio estudio, Álvaro Navarro Studio, y hace más de diez años fundó el Colectivo TAV, un grupo de artistas pionero en introducir y difundir el tape art en España.

Ha participado en destacados certámenes artísticos como Ciutat Vella Oberta, Intramurs (en cuatro ediciones), MIMMA, Cubos Madrid, Facyl Salamanca, Semana de la Arquitectura de Algemesí, MAC Mislata o CucaFest Getafe.

Su obra ha intervenido algunos de los espacios más emblemáticos de Valencia, como el Palau de la Generalitat, el Centre Cultural La Nau, el Palau de la Música, La Rambleta o Las Naves.

También ha expuesto y dirigido talleres en museos como el IVAM, el MUVIM, la Fundación Bancaja o el Centre del Carme Cultura Contemporània, colaborando con artistas de referencia como Calpurnio, Palo de Palo o Isis Serrano.

A lo largo de su trayectoria ha trabajado para múltiples marcas comerciales como Ray-Ban, Mercadona, Consum, Casa Ronald McDonald, Munich, Sprinter, Zeta, Nautalia, Yel, Kartell, ADCV, Sónar, Bershka, Visit Valencia o Adidas, entre otras. Esta última le otorgó el primer premio del concurso “All Originals” en 2012.

 

Daniel Bum, (Villena, 1994)

Licenciado en Bellas Artes por la UPV. Forma parte de la joven generación de artistas alicantinos; siendo reconocido por su bebé de ojos grandes y cabeza con forma de patata. El artista da vida a este pequeño monstruito después de una angustiosa crisis personal y artística. La muerte inesperada de su madre y el miedo a fracasar de nuevo en una realidad solitaria y vacía para él, le obligan a desarrollar un lenguaje pictórico espontáneo y personal que surge del inconsciente y que en muchas ocasiones se inspira en su propia cotidianeidad. Su trabajo, aunque en apariencia sencillo, revela una complejidad emocional que desafía al espectador. Las criaturas que pueblan sus lienzos, con sus grandes ojos, en ocasiones parecen proyectar una mezcla de vulnerabilidad y misterio. Al observarlas, uno se enfrenta a una paradoja emocional: se perciben frágiles, casi desvalidas, pero al mismo tiempo, existe una barrera intangible que impide una conexión directa con ellas, invitándonos a explorar las múltiples capas de significado que subyacen en cada obra.

 

Manu Iranzo (Teruel, 1983)

Licenciado en Bellas Artes por la Facultad de Bellas Artes de San Carlos y con un Máster Universitario en Producción Artística en la Universidad Politécnica de Valencia, es un artista multidisciplinar que desarrolla su actividad entre los campos del diseño y el dibujo.

Ha participado en diversas exposiciones y ferias, como El Diseño Dice en la Sala Matadero de Madrid, La Ciudad Prohibida en Beijing (China), Lápiz, Papel o Tijera en la galería Plastic Murs de Valencia, Colecciono y Seguir siendo en CLC Arte de Valencia, Art Madrid 2024 y 2025 y Obertura Carabanchel.

Algunas de sus obras forman parte de fondos de colecciones, destacando la Academia de Bellas Artes de L’ Aquila (Italia), la Facultad de Bellas Artes de San Carlos (Valencia) o la Universidad de Tsinghua (China).

Entre las selecciones, conferencias y premios destacan las ilustraciones finalistas de Restaurant and Bar Design Awards de Londres en 2012, Milk Awards Decoration (Paris) en 2014, la intervención en Pecha Kucha Night Vol. 14 y Vol. 16 en Valencia, la obra finalista de Sunny Art Prize (Londres) en 2022, el programa de entrevistas Arte & palabra, conversaciones con Carlos del Amor en Art Madrid 2024 o la Mención Honorífica del I Concurso de Arte Urbano Aumentado de AEDAS Homes en 2024.

Alto Bardo Madrid

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Alto Bardo Madrid

Bardo Projektraum es un espacio independiente en Berlín que fomenta el intercambio cultural, la diversidad, y el apoyo a artistas emergentes y consagrados.

Del 30 de julio al 23 de agosto de 2025 el espacio BARDO Projektraum de Berlín trajo a Madrid una exposición que reunía a siete artistas migrantes FLINTA con prácticas que atraviesan el cuerpo, el feminismo, la maternidad y la migración.

A lo largo del tiempo de exposición, cada semana se realizaron activaciones en forma de performance, charlas, encuentros, lecturas de poesía, etc.

La selección la hicieron a través de una convocatoria pública en la que buscaban artistas, performers, talleristas, pensadorxs, agitadorxs, poetas, cuerpxs, cuidadorxs, etc. a través de este mensaje: “Si tienes una propuesta de activación para sumar a la agenda —talleres, charlas, lecturas, performances, rituales, encuentros…— escríbenos.
Nos interesa todo lo que propicie el encuentro, el pensamiento crítico, el cuidado y la celebración.

✨ Requisitos:
— Que vivas en Madrid o puedas estar durante esas fechas.
— Que tu propuesta esté alineada con los temas de la exposición (migración, feminismos, cuerpo, memoria, comunidad…)
— Que te identifiques como parte de la comunidad latinxs migrante (FLINTA* bienvenidas especialmente) (Female-Lesbians-Intersex-Non binary-Trans-Agender)”

Comisariado por Irene Sánchez Gómez.

Símil, una vida como lienzo

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Símil, una vida como lienzo. VE Contemp

Pintar es observar, interpretar y transformar—y cuando los artistas recurren
al símil, buscan comparaciones que hagan visible lo intangible. Un símil en
la pintura, ya sea explícito o sugerido, permite representar la vida misma
como si fuera otra cosa: un viaje, una tormenta, un jardín, un juego,
nuestras luchas, animales, vivencias y fantasías. Estas comparaciones
aportan capas emocionales y filosóficas que van más allá de la imagen.

Imaginemos la vida pintada como un camino serpenteante que se pierde
entre la niebla: cada curva, una decisión; cada sombra, un recuerdo. O como
un frágil navío a la deriva en aguas turbulentas. En estos símiles, el lienzo
deja de ser solo superficie para convertirse en metáfora. El color, la textura y
el espacio hacen lo que las palabras no pueden: sugieren lo indecible.

A lo largo de la historia del arte, los pintores han recurrido al símil no solo
para embellecer, sino para profundizar el sentido. En el Romanticismo, la
naturaleza se pintaba a menudo como el espíritu humano—salvaje, sublime,
impredecible. En obras abstractas o expresionistas, la vida puede aparecer
como una explosión de color, caótica y luminosa. En el arte moderno y
contemporáneo, los símiles desafían al espectador a mirar hacia dentro: la
vida como una máscara, como un laberinto, como un escenario.

El símil en la pintura nos recuerda que la vida no siempre se puede
representar de forma directa. Debe sugerirse, evocarse, bordearse. Y en ese
rodeo poético, a menudo la vemos con más claridad: la vida, como el arte
mismo, está llena de ecos, ilusiones y verdades inesperadas. Lucías Ares,
Lara Padilla, Myriam Quiel, Ella Mello, Dimitri Vojnov, Eduardo Alcántara y
José Vívenes se reúnen en esta exposición con sus particulares recursos
pictóricos, pintura o escultura y dejarnos a distancia de nuestra
interpretación del símil en el arte.

Todas las imágenes desaparecerán

991 659 Info GN

Todas las imágenes desaparecerán. Comisariado por Semíramis Gonzalez dentro del marco del Festival OFF de PhotoEspaña

Todas las imágenes desaparecerán

Este proyecto curatorial, presentado en Galería Nueva – Atocha dentro del Festival Off de PHotoESPAÑA, se plantea como una reflexión visual sobre la desaparición desde múltiples dimensiones: la material, la simbólica, la emocional y la territorial. A partir de un discurso inspirado en la novela Los años de Annie Ernaux, esta exposición parte de una mirada que concibe la imagen como un dispositivo híbrido y fluido, cuyas capas se desvanecen en el tiempo, tal como lo plantean autores como Paul Virilio con su estética de la desaparición. Desde esta base conceptual, se presentan obras fotográficas que dialogan con la ontología de la imagen como entidad transitoria y con los temas que esta es capaz de convocar, desde lo íntimo hasta lo colectivo.

En la parte de arriba de la galería, Alva Martín, con Sentinel, cuestiona la sobreproducción de imágenes y la vigilancia tecnológica. Su archivo visual de “vigilancia consentida” pone en evidencia la disolución de lo íntimo en lo público, y cómo nuestra identidad se diluye en una nube digital permanente, sin cuerpo ni memoria.

Jesús Umbría presenta Retaguardia, donde documenta a jóvenes que encuentran identidad en subculturas underground postpandemia. La fotografía aquí actúa como un refugio frente a la homogeneización, capturando la pertenencia desde los márgenes y revelando la resistencia afectiva y estética.

Ya abajo nos encontramos con Así cantan los desiertos, donde Alexandra Karam ofrece un viaje sensorial al paisaje desértico como espacio de contemplación y espiritualidad pero también alerta sobre la acción humana que amenaza estos espacios, recordándonos que lo eterno es también frágil, y que la desaparición de los ecosistemas es un reflejo del deterioro global.

Achim Boers aborda la desconexión entre cuerpo y tecnología mediante la técnica fotográfica del colodión húmedo, que contrasta con la inmediatez digital. Su trabajo parte de una premisa y una invitación a reivindicar lo físico y nuestra relación con lo tangible, en favor de nuestra salud mental.

Alejandra Nowiczewski se sumerge en la transformación de las emociones negativas a través de la simbología budista, utilizando el color y la naturaleza como puentes hacia la introspección. Sus fotografías evocan la desaparición de las formas en favor de lo simbólico, desafiando el lenguaje visual convencional y abrazando lo efímero.

Por último, Miguel Gamart narra la transformación de la cuenca minera asturleonesa tras el cierre de la actividad extractiva. El cielo abierto retrata un duelo donde la memoria del trabajo y del paisaje aún persiste, recordándonos que todo lo que desaparece deja huella, también en el territorio.

Todas las imágenes desaparecerán propone un espacio de pausa y reflexión frente al ritmo contemporáneo, reivindicando la imagen como huella, testigo y cuerpo resistente ante lo que se disuelve.

 

Semíramis González, curadora de la exposición.

REFLEXIÓN PICTÓRICA. VE-CONTEMP

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REFLEXIÓN PICTÓRICA. VE Contemp

VE-CONTEMP, en el marco de una serie de muestras en la ciudad de Madrid, se complace en invitarle a la primera exposición en España del artista venezolano José Vívenes. La inauguración de esta exposición se realizará el próximo 25 de abril a las 7:30 PM en el espacio de GN Atocha, en calle Valencia 17, 28012 Madrid, bajo la curaduría de Vincent Echenique. Esta exposición llamada Reflexión Pictórica contará con la presencia del artista en su inauguración, quien, apoyado en su más reciente cuerpo de obra de más de casi veinte piezas, podrá darle testimonio de su trayectoria e inquietudes que han lo llevado a decenas de reconocimientos en varias partes del mundo.

Vívenes expone por primera vez en Madrid. Esta muestra nos presenta su lugar como artista, sus influencias, su relación con la pintura y su ambición como creador. Nos lleva a contemplar imágenes del absurdo a través de las cuales nos revela el carácter irracional del mundo y la sociedad. En consecuencia, se entra en un conflicto por esa búsqueda del sentido que nos hace caer en la cuenta de que, efectivamente, no es necesario encontrar una explicación razonable a ciertas realidades que nos rodean. A partir de esta reflexión pasamos al equilibrio en la composición de cada una de sus piezas como si el anteriormente mencionado desorden irracional perdiese su significado y  el conjunto constituyese toda una narrativa donde reina la coherencia. 

La exposición podrá visitarse hasta el día 16 de mayo.

 

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El constante enfrentamiento con su entorno, a veces más sutil que otros, y con el raciocinio  suficiente para lograr su cometido pictórico y salvarse de ese limbo artístico, ha sido un  proceso orgánico que se refleja en el trabajo de José Vívenes. Es así pues como éste ve la  pintura como un diálogo constante personal en el que hace partícipe al oyente, aunque en esta  ocasión en condición de espectador, que recrea su imaginación a partir de sus propias  conclusiones interpretativas y de lo percibido de ese intercambio entre la obra y el artista,  apelando a nuestro bagaje cultural.

Particularmente en esta muestra ―Reflexión pictórica‖, José Vívenes nos presenta su lugar  como artista, sus inquietudes y trayectoria como creador. Nos lleva a contemplar  composiciones del absurdo en ese plano donde nos revela un carácter irracional del mundo y la  sociedad. En consecuencia, se entra en un conflicto por esa búsqueda del sentido que nos hace  caer en cuenta de que, efectivamente, es poca la pena que merece buscarle la razón al porqué. A  partir de esta reflexión se pasa a un majestuoso equilibrio en la composición de cada una de  sus piezas como si el anteriormente mencionado perdiese su significado y el conjunto pictórico  ante sí constituyese toda una narrativa donde reina la coherencia.

Es así como este cuerpo de obras que se presentarán reflejan todas esas referencias de la  historia del arte, de los movimientos artísticos contemporáneos latinoamericanos y centro  europeos, de ese expresionismo alemán y paisajismo holandés, la arquitectura europea de  antaño que, para muchos, resultan fascinantes por la contemporaneidad con la que, a mano de  pocos elementos, nos resitúan en el presente o al menos eso nos hacen creer.

Nos traiciona la imaginación al enfrentarnos a la del artista, pues nos pone ante el dilema de  confiar en la nuestra o sucumbir ante la suya con una narrativa que, por ejemplo, bien pudiera  ser producto de imprecisiones históricas o, por el contrario, del resultado sensato de crear  libremente. Es la sutileza con la que se amalgaman elementos que despiertas el discurso la obra

La autorreflexión de este artista, reflejada en cada uno de sus trazos, deja al descubierto los  vínculos, aversiones y códigos que han marcado nuestras sociedades sin ánimos de ser  prescriptivos, sino más bien como resultado de un desarrollo orgánicamente solapado que, por  suerte, recobra su vigencia cuando se nos presentan en formas, figuras y colores, en ese  sincretismo cultural que caracteriza la composición de las obras de José Vívenes.

VE CONTEMP 

+491718438446 (Whatsapp) 

+34658163656 

E-Mail: management@ve-contemp.org

EL TERCER PAISAJE

819 1024 Info GN

EL TERCER PAISAJE. Lapislázuli.Gallery y Programa Afloramientos.

LAPISLAZULI.GALLERY inaugura con la exposición El Tercer Paisaje de Javi Mosquera (Madrid, 1999) su programa expositivo AFLORAMIENTOS, dirigido al arte emergente y al descubrimiento de talento. 

AFLORAMIENTOS nace  como ramificación natural de la actividad de la galería, con el objetivo de facilitar la visibilidad a artistas de corta trayectoria y mostrar el trabajo de creadores que brotan con brillo propio a flor de tierra.    

LAPISLAZULI.GALLERY, cuyo espacio permanente de Carabanchel alberga actualmente la exposición colectiva Técnica Mixta, prolonga su nutrido historial de colaboraciones con Galería Nueva a través de AFLORAMIENTOS, que se expondrá en la nueva sede de Galería Nueva Atocha del 29 de marzo al 19 de abril.

La pintura de Javi Mosquera, análoga al Tercer Paisaje de Clément, es un descampado donde poder arrancar, vandalizar, apreciar y reordenar los elementos presentes en la realidad y en su propio imaginario, donde no existe servicio de mantenimiento que lo limpie ni barreras de entrada a su realidad: el absurdo, la memoria, el color, el gesto, la catástrofe y lo ancestral, el cambio climático o la imagen ubicua. 

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